Trasplante hepático en niños

Magaly Rodriguez

Resumen


La historia del trasplante hepático en humanos comienza en la edad pediátrica en el año 1963, cuando un niño de 3 años, afectado de atresia de vías biliares, es transplantado, seguido de varios otros transplantes hepáticos en adultos con muy corta sobrevida. Es finalmente en el año 1967 cuando se logra el primer trasplante exitoso de hígado en una niña de 18 meses con un tumor maligno, alcanzando una sobrevida de un poco mas de 1 año (Starzl, 1996).

El gran reto, durante más de 40 años, ha sido el desarrollo de drogas inmunosupresoras que eviten el rechazo del órgano trasplantado y aumenten la sobrevida. En 1983, la FDA (Federal Drug Administration) aprobó el uso de la ciclosporina para uso en humanos. Esta droga proviene del hongo Tolypocladium inflatum gams, la cual actúa inhibiendo la inmunidad celular y suprimiendo los linfocitos T, sin afectar la fagocitosis. Fue usada inicialmente en experimentación de transplantes con animales y luego se empleó exitosamente en transplantes en humanos desde el año 1978, mejorando la expectativa de vida para los pacientes transplantados, usándose en conjunto con la prednisona. Posteriormente, en el año 1989, se introduce un nuevo inmunosupresor: el tacrolimus (FK506, Prograf) el cual es un macrólido producido por el hongo Streptomyces tsukubaensis, que tiene una mayor potencia y mejor absorción oral que la ciclosporina. Con esta nueva droga se observa un aumento de la sobrevida del trasplantado hepático en más de 70% el primer año post transplante, lo que lleva a extenderse los programas de transplante de órganos.

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ISSN electrónico de la Revista GEN 2477-975X
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